- El Gobierno implantará cuotas obligatorias de biometano que empezarán en el 0,5% en 2028 hasta alcanzar el 6% en 2035.
- El biometano, el hidrógeno renovable y el gas sintético son los pilares para descarbonizar la red gasista actual.
- Existen exenciones para el transporte y la generación eléctrica, mientras que la acreditación se hará mediante Garantías de Origen.
- La gestión de reservas estratégicas sigue coordinada por Cores mediante el pago de cuotas específicas por volumen de consumo.
El panorama energético en nuestro país está dando un giro bastante interesante con la apuesta por los gases renovables, una alternativa que promete limpiar nuestra huella de carbono sin tener que tirar a la basura las infraestructuras de gas que ya tenemos montadas. Ahora mismo, el Gobierno está moviendo ficha para que el biometano no sea solo una curiosidad técnica, sino una pieza clave del tablero energético, impulsando su despliegue a través de normativas que obligan a que una parte del gas que consumimos sea, efectivamente, verde.
No se trata solo de una cuestión de ecología, sino de una estrategia para que España deje de depender tanto de lo que nos llega de fuera y aprovechemos lo que tenemos en el campo y en las ciudades. Al convertir los residuos en energía, estamos matando dos pájaros de un tiro: limpiamos el entorno y generamos un combustible que puede inyectarse directamente en la red, lo que facilita enormemente la transición hacia una economía circular y sostenible.
El plan de cuotas obligatorias para el biometano
Para que el mercado no se quede estancado, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha puesto sobre la mesa un proyecto de real decreto muy ambicioso. La idea es implantar unas cuotas mínimas obligatorias en las ventas de gas natural, forzando así a que las comercializadoras y los grandes consumidores directos empiecen a incluir biometano en su mezcla. Esta senda es progresiva para no dar un susto al mercado, empezando con un modesto 0,5% en 2028 y escalando año tras año hasta alcanzar un 6% del total del mercado para el año 2035.
Si desglosamos este calendario, vemos que la exigencia sube paso a paso: en 2029 se pide un 1,1%, en 2030 un 1,8%, en 2031 un 2,5%, en 2032 un 3,3%, en 2033 un 4,1%, en 2034 un 5% y, finalmente, el tope del 6% en 2035. Para que esto no sea un caos, el biometano debe estar respaldado por Garantías de Origen, que son los documentos que certifican que el gas es realmente renovable y evitan que alguien intente colar gas fósil como si fuera verde.
¿Quiénes están obligados y quiénes se libran?
Básicamente, la responsabilidad recae sobre las comercializadoras de gas y aquellos consumidores directos que compren volúmenes significativos. Sin embargo, hay algunas excepciones para no perjudicar sectores específicos. Por ejemplo, quedan fuera de este cómputo los consumos destinados a la generación eléctrica mediante cogeneración o ciclos combinados. También se han eximido los consumos en territorios insulares y todo aquello relacionado con el transporte, ya sea por tierra, mar o aire.
Tipos de gases renovables y su origen
Cuando hablamos de gases renovables, no nos referimos a una sola cosa, sino a un grupo de tecnologías. El más destacado es el biometano, que se consigue mediante la digestión anaerobia de materia orgánica, como los restos de comida, lodos de depuradora o purines ganaderos. Pero hay más: tenemos el hidrógeno renovable, producido mediante electrólisis del agua usando electricidad sobrante de fuentes limpias (el famoso proceso power-to-gas), y el gas sintético o Syngas, que viene de la gasificación térmica de residuos forestales o agrícolas.
Sostenibilidad y apoyo al sector rural
El Gobierno no quiere que se planten instalaciones por plantar; buscan calidad. Por eso se está diseñando un sello de excelencia que premie aquellos proyectos que respeten el medio ambiente y aporten valor social y territorial. El objetivo es crear una sinergia con el sector primario, permitiendo que los agricultores y ganaderos vean en sus residuos una fuente de ingresos y una oportunidad de desarrollo para el mundo rural.
Medidas técnicas y prevención de fraudes
Para que el gas renovable llegue a la red, el decreto prevé facilitar las conexiones. Se contemplan la instalación de equipos de flujo inverso como activos del sistema y la creación de líneas directas de conexión para las plantas. Además, se están reforzando los controles para evitar fraudes y el doble cómputo de las garantías, asegurando que cada unidad de gas renovable se cuente solo una vez.
La gestión de reservas y las cuotas de Cores
Por otro lado, es importante no confundir las cuotas de penetración del biometano con las cuotas de sostenimiento de la Corporación de Reservas Estratégicas (Cores). Cores se encarga de que España tenga existencias mínimas de seguridad energética para no quedarse sin combustible en caso de crisis. Para financiar esto, los sujetos obligados deben pagar unas cuotas anuales. Para el ejercicio 2025, por ejemplo, el gas natural tiene una cuota de 4,94 euros por gigavatio hora de ventas o consumos firmes.
En cuanto a otros hidrocarburos, Cores aplica tarifas distintas: las gasolinas (auto y aviación) están en 0,0836 euros por metro cúbico, los gasóleos y querosenos en 0,0898 euros, y los fuelóleos en 0,1021 euros por tonelada métrica. Estas cuotas sirven para cubrir los gastos de almacenamiento y conservación de las reservas estratégicas del país.
La transición hacia un sistema basado en el biometano y otros gases verdes supone un cambio estructural que obligará a las empresas a revisar sus contratos y a asegurar que sus suministros cuentan con la certificación adecuada. Entre la implantación de cuotas obligatorias progresivas hasta 2035 y la gestión de las reservas estratégicas a través de Cores, España busca un equilibrio entre la seguridad energética inmediata y la descarbonización a largo plazo del sector gasista.
