El Telescopio Solar THEMIS: Desvelando los Secretos del Magnetismo Solar

Última actualización: 1 de agosto de 2026
  • Instalación de vanguardia ubicada en el Observatorio del Teide, Tenerife, especializada en la medición de campos magnéticos solares.
  • Diseño óptico avanzado tipo Ritchey-Chrétien con espejos de Zerodur para minimizar errores térmicos y aberraciones.
  • Colaboración científica internacional liderada por instituciones francesas (CNRS/INSU) e italianas (INFN).

Telescopio solar

Si nos ponemos a pensar en el Sol, lo primero que nos viene a la cabeza es una bola de fuego gigante, pero la realidad es mucho más compleja y fascinante. Durante las últimas dos décadas, la ciencia ha dado pasos agigantados para entender qué ocurre en su interior, aunque ahora mismo el verdadero «melón» son los campos magnéticos solares, que se han convertido en el tema estrella de los astrofísicos en este nuevo siglo.

Para poder desentrañar estos misterios, no basta con mirar al cielo; hace falta maquinaria pesada y muy precisa. Aquí es donde entra en juego el THEMIS, una joya de la ingeniería situada en un lugar privilegiado que permite estudiar la atmósfera solar y cómo se comporta la energía que llega hasta nosotros, ayudándonos a comprender mejor la climatología espacial y la relación directa entre el Sol y la Tierra.

Un gigante en las cumbres de Tenerife

Ubicado a unos mareantes 2.400 metros de altura, concretamente en el complejo del Observatorio del Teide, el THEMIS (que básicamente significa Telescopio Heliográfico para el Estudio del Magnetismo y las Inestabilidades Solares) es el tercer telescopio solar más grande de todo el planeta. Esta ubicación no es casualidad, ya que la altitud y la atmósfera de Tenerife son ideales para evitar interferencias.

Este proyecto es fruto de una colaboración internacional muy potente, estando bajo la tutela del CNRS/INSU de Francia y el INFN de Italia. Aunque la idea empezó a fraguarse en el grupo solar del Observatorio de París allá por 1982, la construcción arrancó en el 93 y se logró la primera luz en 1996. Desde 1999, las puertas están abiertas para que investigadores de todo el mundo puedan aprovechar sus capacidades.

Instalación astronómica

Tecnología y diseño óptico de precisión

A diferencia de otros instrumentos, el THEMIS utiliza un diseño tipo Ritchey-Chrétien. Para los que no estén familiarizados con el término, esto significa que sus espejos primario y secundario tienen formas hiperbólicas, lo que permite eliminar errores ópticos como la aberración comática y conseguir un campo de visión mucho más amplio y limpio que en los telescopios convencionales.

El espejo principal, fabricado en un material llamado Zerodur (una vitrocerámica de litio y aluminosilicato), tiene un diámetro de 95 cm. Lo bueno de este material es que su expansión térmica es prácticamente nula, evitando que el espejo se deforme con los cambios de temperatura. Además, cuenta con un recubrimiento de plata protegida que garantiza que casi el 99% de la luz sea transmitida sin pérdidas.

Ingeniería contra el calor y la vibración

Observar el Sol no es moco de pavo, ya que la radiación es brutal. El tubo del telescopio, que mide 4 metros, permite la entrada de entre 700 y 800 vatios de radiación. Para que el equipo no se funda y funcione a tope, el tubo está lleno de Helio a media presión atmosférica, lo que reduce la turbulencia interna y protege la placa de entrada.

Para mantener la temperatura bajo control, el sistema utiliza un intercambiador de calor por agua que mantiene el equipo entre los 5 y 10 °C. Además, para que las imágenes no salgan movidas, todo el instrumental científico está aislado del edificio principal y descansa sobre una torre de hormigón independiente, sostenida por doce cojinetes hidráulicos que eliminan cualquier vibración externa.

El enfoque científico: ¿Qué buscamos exactamente?

El objetivo principal es medir la intensidad y dirección del campo magnético solar. Los científicos están especialmente interesados en cómo se genera el campo magnético en la zona convectiva y cómo viaja hasta la corona. Temas como el calentamiento coronal, los tubos de flujo y el ciclo solar son fundamentales para entender fenómenos que pueden afectar a nuestra tecnología en la Tierra.

  • Capa Convectiva: Estudio del transporte de energía y magnetismo desde la base.
  • Corona Solar: Investigación sobre por qué la atmósfera exterior del Sol es tan caliente.
  • Interacción Sol-Tierra: Análisis de cómo las tormentas solares afectan a la climatología espacial.

Cabe mencionar que existe otra instalación llamada THEMIS en Targasona (Francia), pero es una central eléctrica solar dedicada a la producción de energía y al estudio de rayos gamma, un proyecto totalmente distinto al telescopio de Tenerife.

Este impresionante complejo astronómico, que pesa unas 20 toneladas en total, sigue siendo una herramienta vital para la ciencia moderna. Gracias a sus constantes mejoras, como la actualización de la ruta óptica realizada en 2018 para optimizar el foco secundario, el THEMIS continúa permitiéndonos estudiar el magnetismo solar y los procesos dinámicos de nuestra estrella con una nitidez y precisión extraordinarias.